El género cozy mystery se caracteriza por presentar crímenes y su resolución en ambientes limpios, sin violencia ni sexo explícito, y con una narración que se centra en la interacción entre personajes singulares. Este género tiene raíces en las novelas de misterio británicas del siglo XIX y ha experimentado varios ciclos de popularidad, siendo el último apoyado en la compartimentación en subgéneros detallados. Autores como Richard Osman, Joanne Fluke y Kate Carlisle se han convertido en estrellas del género, y en España, Alma editorial ha encontrado un filón con una colección de casi 40 títulos. El género también tiene una inspiración feminista, con protagonistas femeninas que desafían los estereotipos de género y reivindican valores como la intuición y la sabiduría cotidiana. El estilo cálido y reconfortante de estos libros apunta a direcciones que no tienen nada que ver con el policiaco tradicional, y se ha convertido en un refugio emocional para los lectores en tiempos de crisis y estrés.