En la playa de Oahu, un grupo de islas, han reaparecido unos misteriosos petroglifos tallados en la piedra arenisca. Estos petroglifos, que podrían tener una antigüedad de 1.000 años o más, están compuestos por 26 imágenes, la mayoría de ellas figuras humanas rudimentarias. El petroglifo más grande mide 2,4 metros de altura y tiene casi el mismo tamaño de ancho. Dos figuras humanas especialmente grandes tienen dedos. La aparición periódica de estos petroglifos se ve dictada por las olas y la corriente marina, que mueven la arena y los sedimentos a lo largo de la playa. Fueron descubiertos en 2016 por dos huéspedes que se alojaban en un centro de recreación del Ejército de EE.UU. Glen Kila, un nativo hawaiano, cree que el regreso de los petroglifos es un mensaje de sus ancestros, advirtiendo sobre el aumento del nivel del océano. Los petroglifos están relacionados con la cultura y la historia de los nativos hawaianos, que llegaron a las islas alrededor del año 300 DC. La monarquía hawaiana fue derrocada en 1900 por empresarios de EE.UU. y Europa, con el respaldo de las fuerzas armadas de EE.UU.