En la isla de Djerba, en Túnez, se encontraba la torre Burj Al-Rus, construida con las calaveras de 5.000 españoles. La torre fue erigida en el siglo XVI por el corsario y almirante otomano Turgut Reis, también conocido como Dragut, después de una masacre en la que murieron 5.000 soldados y marineros españoles. La torre medía más de 10 metros de altura y se mantuvo en pie durante casi 300 años, hasta que fue demolida en 1848 por orden del rey de Túnez. La construcción de la torre fue un acto de terrorismo y una advertencia para futuras conquistas. Turgut Reis murió en 1565 durante el asedio otomano de Malta. La torre fue un monumento macabro que se convirtió en un símbolo de la crueldad de la época. En su lugar, se erigió un monolito en recuerdo de los miles de españoles que murieron en la isla.