La antigua cárcel de Benabarre en Huesca, declarada Bien de Interés Cultural y Lugar de Memoria Democrática de Aragón, se está rehabilitando para convertirse en un espacio dedicado al recuerdo de las víctimas de la Guerra Civil y de la dictadura franquista. El Ayuntamiento de Benabarre impulsa el proyecto con un presupuesto de 1,3 millones de euros, de los cuales 637.000 proceden del Gobierno de España. La cárcel, que funcionó desde 1866 hasta 1974, tiene una larga historia de represión y dolor, con 17 expedientes de defunción de presos sometidos a juicios sumarísimos y al menos 67 fallecimientos identificados. El edificio conserva su estructura original, con 32 celdas distribuidas en 750 metros cuadrados, y se prevé mantener su estructura original mientras se adecúan los espacios interiores para la visita pública. El objetivo es abrir el centro de memoria democrática en 2026, que contará con una parte expositiva dedicada a las víctimas de la represión y otra orientada a la divulgación del patrimonio y la historia local.