El Castro de Monte Mozinho, conocido como la 'Ciudad Muerta', es un asentamiento romano ubicado en el noroeste de Portugal, en el municipio de Peñafiel. Ocupa una extensión de veinte hectáreas y combina elementos de la tradición castreña con la impronta del urbanismo romano. Los restos muestran varias líneas de murallas y un sistema de acceso flanqueado por torreones. El trazado urbanístico es de tradición castro-romana con casas-patio de construcción circular y vestíbulo, y otras de planta cuadrada y rectangular. La ocupación del territorio data del siglo I, en tiempos del emperador Augusto, hasta después del siglo V. El asentamiento ha sido señalado como uno de los mayores yacimientos de este tipo en la península ibérica. Las intervenciones arqueológicas modernas arrancaron en el siglo XX y el lugar fue declarado Bien de Interés Público en la década de 1940. Se hallaron fragmentos de esculturas, como las dos célebres estatuas de guerreros galaicos que reflejan la fusión cultural entre lo prerromano y lo romano.