El viridarium de Livia es un jardín pintado ubicado en la villa de Prima Porta, en el norte de Roma. Fue creado entre el 40 y el 20 a.C. y es considerado uno de los ejemplos más antiguos de pintura romana de jardín que se conservan. El jardín tiene una planta rectangular de 5,90 × 11,70 metros y está decorado con paneles ininterrumpidos que crean la sensación de hallarse en un verdadero jardín continuo. Se han identificado 23 variedades vegetales y 69 especies avícolas en los frescos. El jardín fue dañado durante la Segunda Guerra Mundial, pero en 1951-1952 se decidió trasladar los paneles fuera del ninfeo para su conservación. Actualmente, el viridarium original se encuentra en el Palacio Máximo de Roma, mientras que en la villa de Prima Porta se han colocado reproducciones de los frescos. La villa es un área arqueológica que puede visitarse y cuenta con jardines botánicos, terrazas restauradas y algunas estructuras de la antigua villa. El viridarium de Livia es una obra que mezcla el arte de la pintura con la ilusión de un paisaje vivo y es considerado un ejemplo de la riqueza cultural y artística de la antigua Roma.