El Pont del Diable, ubicado en Martorell, es un puente con más de dos mil años de historia. La estructura actual data de 1963, pero conserva los cimientos de la época romana, cuando formaba parte de la Vía Augusta, construida alrededor del año 10 a. C. Los estribos de grandes sillares y un arco triunfal honorífico del siglo II son testimonios de la ingeniería romana. El puente ha sufrido varias restauraciones, incluyendo una en 1295 dirigida por Bernat Sellés, y otra en 1963 que respetó la reforma gótica. La leyenda del Diablo cuenta que una anciana, cansada de cruzar el río, recibió la visita del Diablo, que prometió construirle un puente a cambio del alma del primero que lo cruzara. La astucia de la anciana y su gato negro hicieron que el diablo se quedara con las ganas. El Pont del Diable es un símbolo tangible de la historia de Cataluña y su vínculo con el imperio romano, conectando a quienes lo cruzan con siglos de historia, ingeniería y leyenda.