La gastronomía española es amplia y rica, con productos que varían según la región. En Extremadura, se encuentra el tasajo, un embutido que guarda la esencia de la tierra. Se elabora con carne de cabra, oveja o vacuno, y también existen versiones con cerdo. La carne se corta en tiras finas, se sala y se adoba con pimentón de la Vera, ajo y orégano. Luego, se cuelga al aire para secarse de manera natural. El resultado es una carne oscura, fibrosa y sabrosa, que se puede consumir tal cual o ligeramente asada. Su sabor recuerda al de la cecina, pero con un punto más rústico y especiado. El tasajo ha sido un alimento de subsistencia en pueblos de la comarca de La Siberia o Las Hurdes, especialmente en los meses fríos o en los largos viajes de los pastores trashumantes. Sergio Gómez Delgado considera que es 'muchísimo mejor' que el fuet.