El bicentenario de la independencia de Bolivia se celebra esta semana, lo que nos lleva a reflexionar sobre la figura de Juan Hipólito Vieytes, un escritor y empresario que nació en 1762 y murió en 1815. Vieytes se mudó al Alto Perú a los 17 años y permaneció allí durante 21 años, donde se involucró en la minería y se formó sin educación formal. Su biblioteca incluía obras de Adam Smith, Cicerón y la Constitución de Estados Unidos. Vieytes abogaba por la supresión de la encomienda y la esclavitud, y creía en los derechos de propiedad como marco institucional. También creía que el interés personal y el bien público no eran objetivos contrapuestos, sino complementarios. Vieytes se oponía a la esclavitud y creía que el comercio transforma la moral y mejora la sociedad. En su libro, Gabriela Calderón de Burgos resume el pensamiento de Vieytes, quien también creía en la teoría subjetiva del valor. La historia económica ha comprobado que no son los recursos naturales los que enriquecen a los países, sino los valores y las instituciones que resguardan la libertad. Vieytes dijo que 'una nación no es poderosa por el espacio que ocupa en el globo, sino por su población, su trabajo y su industria'.