El apellido Expósito tiene un origen en la Edad Media, cuando se utilizaba para designar a los niños abandonados por sus padres y acogidos por instituciones benéficas. Según el Instituto Nacional de Estadística, 34.084 personas en España llevan este apellido. La historiadora Lola Valverde explica que los huérfanos eran vistos como futuros criminales o vagabundos y que llevar este apellido era estar expuesto a recibir un trato inferior. Aunque la práctica de apellidar a los niños en situación de orfandad ha quedado obsoleta, todavía hay personas que llevan este apellido en su identificación. También existe una variación del apellido, Espósito, que llevan 862 personas en España. El edificio de Residencia Provincial Infantil en Huesca, construido en 1925 como orfanato, es un ejemplo de las instituciones que acogían a estos niños. La asignación de este apellido cumplía una función legal y administrativa, pero también marcaba el estatus social de quien la recibía.