Eiichiro Oda, autor de One Piece, llegó a un punto de agotamiento extremo mientras trabajaba en el arco de Skypiea, perdiendo la noción del tiempo y creyendo que era de tarde cuando en realidad eran las seis de la mañana. Este episodio fue relatado por el usuario Sandman, especializado en la revista Shonen Jump. Oda ha reconocido que su ritmo de trabajo le ha pasado factura, viviendo con jornadas de apenas tres horas de sueño y dependiendo de bebidas con cafeína. Esto le generó problemas de salud como diabetes, gota e hipertensión. Después del éxito de Marineford, Oda decidió establecer descansos regulares para reducir el desgaste físico y mental. Con más de veinte años dedicados a One Piece, Oda ilustra el sacrificio que implica una vida marcada por un calendario férreo. La industria del manga semanal empuja a sus autores a un nivel de sacrificio extremo, pero Oda ha logrado ajustar su dinámica de trabajo para continuar con su obra sin arriesgar su bienestar.