En Don Benito, Extremadura, se encuentra un templo que imita la monumentalidad clásica griega, pero está hecho con materiales reutilizados como tubos de regadío y adoquines. El llamado Partenón extremeño se ubica en el parque El Palmeral y fue construido en varias fases, con una cubierta metálica añadida en 2011. El monumento no solo es ornamental, sino que también se utiliza para actividades culturales como teatro, conciertos y talleres. En 2014, se representó la obra Antígona en el templo, y desde 2016, se organizan caminatas nocturnas de luna llena que culminan en el Partenón. El espacio que rodea al monumento también ofrece itinerarios circulares para descubrir la biodiversidad de la zona. La grandeza del Partenón extremeño reside en convertir desechos agrícolas en referente cultural, demostrando que la monumentalidad también puede surgir de la imaginación y la ecología.