La inteligencia artificial está transformando la restauración de obras de arte dañadas. Un equipo del MIT ha desarrollado una técnica con máscaras impresas con IA que puede restaurar pinturas dañadas de manera reversible y precisa. En un caso de estudio, lograron restaurar una pintura flamenca del siglo XV con más de 5.600 zonas deterioradas en solo tres horas. La IA también se utiliza para reconstruir frescos y objetos arqueológicos, como los frescos de Pompeya y artefactos del British Museum. La técnica DiffuMural utiliza modelos de difusión multiescala para restaurar murales antiguos, como los frescos de Dunhuang en China. La IA generativa también se utiliza para crear archivos digitales reversibles y reutilizables de las obras de arte. La colaboración entre tecnología y humanidad es clave para preservar el patrimonio cultural. En abril de 2025, se presentó DiffuMural, y se han utilizado herramientas como DALL·E 2 para recrear mosaicos antiguos. La IA no reemplaza el criterio humano, sino que lo asiste en la restauración de obras de arte.