España es el país con más viñedos del mundo y cuenta con una gran diversidad de variedades de uva. Las principales variedades son la tempranillo y la airén, que representan el 21% del viñedo nacional cada una. La tempranillo es una uva tinta que se adapta a climas distintos y da vinos estructurados, mientras que la airén es una uva blanca resistente al calor y a la sequía. Otras variedades destacadas son la garnacha, la bobal y la monastrell, que dan vinos potentes y expresivos. En el mundo de los blancos, la verdejo es la gran protagonista, originaria de Castilla y León, y la albariño reina en las Rías Baixas. Según el Ministerio de Agricultura, las variedades blancas están creciendo en extensión, y la garnacha tinta vive su edad dorada. España cuenta con más de 150 variedades autóctonas reconocidas oficialmente, lo que convierte al país en uno de los grandes mosaicos varietales del mundo.