El Día Internacional del Bacon celebra este ingrediente que ha trascendido su papel como acompañamiento y se ha convertido en protagonista de innumerables platos. Su origen se remonta a la antigua Roma, donde se curaba y ahumaba la carne de cerdo para su conservación. Con el tiempo, se han desarrollado diferentes estilos y variedades de bacon, desde el ahumado hasta el curado o aromatizado con especias y sabores dulces. El bacon se prepara a partir de diferentes cortes del cerdo, principalmente panceta o espalda, y puede encontrarse en desayunos tradicionales, sándwiches, platos principales y recetas gourmet. A pesar de su popularidad, el bacon no deja de ser un producto con grasas saturadas y sodio elevados, por lo que su consumo debe ser moderado. Elegir cortes magros, versiones menos procesadas y combinarlo con una dieta equilibrada permite disfrutar de su sabor sin comprometer la salud. El bacon es un símbolo de placer culinario y creatividad en la cocina, capaz de mejorar cualquier plato.