En la villa de los papiros de Herculano, se descubrió una biblioteca con cientos de papiros carbonizados en el siglo XVIII. Durante más de dos siglos, estos rollos fueron considerados irrecuperables, pero gracias a la tecnología avanzada, inteligencia artificial y colaboración global, se ha comenzado a desentrañar su contenido. La villa perteneció probablemente a Lucio Calpurnio Pisón Cæsonino, suegro de Julio César. El físico teórico Giorgio Angelotti lidera un equipo que combina aceleradores de partículas, rayos X de alta energía e inteligencia artificial para acceder al interior de los rollos sin destruirlos. En 2023, se logró revelar las primeras palabras legibles de un papiro cerrado, un texto filosófico que hablaba sobre el placer. Se espera que los próximos años traigan consigo la lectura de obras completas y el descubrimiento de autores desconocidos. La tecnología ha demostrado que puede ser una aliada fundamental del patrimonio, potenciando el trabajo de los historiadores.