Frans Vera y Guillermo Campano crearon Reino Fungi Patagonia, un proyecto que cultiva hongos comestibles de manera orgánica y científica. Con cerca de diez variedades en producción, buscan ampliar su laboratorio y vender en grandes cadenas como La Anónima o Jumbo. El objetivo es producir una tonelada anual y exportar un producto que tiene más diversidad que plantas y animales juntos. El proceso de producción comienza en laboratorio y requiere un estricto control de asepsia y humedad. Cada ciclo puede llevar seis meses y el riesgo de pérdida es alto, pero la recompensa es un producto fresco con más proteína proporcional que la carne. Los hongos se han convertido en una alternativa nutritiva para vegetarianos y amantes de la cocina creativa. Reino Fungi apunta a conquistar nuevas ciudades y llevar su producto desde la Patagonia hasta las mesas más exigentes del país.