La costa atlántica de Estados Unidos es conocida por sus tormentas que traen consigo destrucción y hallazgos inesperados. Los expertos en arqueología subacuática aseguran que las marejadas ciclónicas y los fuertes vientos remueven el fondo marino y las playas, exponiendo partes de naufragios que se creían perdidos para siempre. En lugares como Carolina del Norte, Carolina del Sur y las islas Bermudas, la densidad de naufragios es alta, con más de mil barcos hundidos en la costa de Carolina del Norte y más de 300 embarcaciones en los arrecifes de coral de las Bermudas. Los hallazgos no están reservados a investigadores, ya que buceadores recreativos y turistas curiosos han sido los primeros en detectar restos históricos. Un lugareño descubrió recientemente fragmentos de un casco sobresaliendo de las dunas en los Outer Banks de Carolina del Norte, junto a monedas de oro del siglo XVII. En Carolina del Sur, las tormentas han dejado al descubierto fósiles ocultos durante miles de años, como el hueso de una foca monje de la Edad de Hielo. Los expertos prevén que cada año surgirán más secretos desde el fondo del océano debido al cambio climático y nuevas tecnologías.