En la ciudad de Cholula, México, se encuentra la Gran Pirámide de Cholula, considerada la pirámide más grande del planeta, con una base que cuadruplica la de la Gran Pirámide de Giza y un volumen casi duplicado. Esta estructura prehispánica, construida hace más de 2.000 años con adobe y materiales locales, pasó desapercibida incluso para los conquistadores españoles. La pirámide tiene una apariencia escalonada, con varias capas superpuestas que fueron añadidas a lo largo de los siglos por distintas culturas mesoamericanas. Dedicada al dios Quetzalcóatl, la Gran Pirámide de Cholula no solo fue un centro ceremonial, sino también un punto de encuentro entre lo divino y lo terrenal. En lo alto de la pirámide se erige la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, construida por los españoles en el siglo XVI. La pirámide continúa siendo un punto neurálgico para las festividades locales, donde la espiritualidad ancestral se entrelaza con celebraciones contemporáneas.