El subsuelo esconde soluciones clave contra el cambio climático, como la energía geotérmica constante, el almacenamiento de hidrógeno y la captura de CO₂. Para evitar un aumento de la temperatura media global superior a 2ºC, se deben alcanzar las emisiones netas nulas a mediados de siglo. La energía geotérmica puede producir electricidad limpia de forma constante, mientras que el almacenamiento de hidrógeno puede ayudar a estabilizar la red eléctrica. El almacenamiento geológico de carbono permite inyectar CO₂ en formaciones rocosas profundas, reduciendo emisiones. Según el Dr. Víctor Vilarrasa Riaño, estas tecnologías pueden contribuir a reducir entre un 25 y un 40% las emisiones de CO₂. El subsuelo ofrece una gran capacidad para deshacernos del CO₂ de la industria de difícil descarbonización, como la del cemento, el acero o los fertilizantes, que emiten alrededor de 8 Gt de CO₂ al año.