Un buscador de tesoros aficionado llamado Rustam Wagner encontró un fósil de mamut de 125.000 años en Alemania, específicamente en Düsseldorf, cerca de la torre de televisión. El fósil, un diente de mamut de 30 centímetros de largo y 4 kilogramos de peso, fue entregado al Museo del Ruhr en Essen, donde los arqueólogos confirmaron su autenticidad. El diente pertenece a un mamut lanudo (Mammuthus primigenius) y su estado de conservación es sorprendente, con el esmalte y la estructura interna casi intactos. El hallazgo tiene un valor simbólico, ya que no fue descubierto en una excavación científica, sino en una zona urbana transitada. Los científicos planean aplicar técnicas de análisis isotópico y genético para estudiar la composición química y los posibles restos de ADN del fósil, lo que podría revelar información sobre la vida de los mamuts europeos y su desaparición hace unos 10.000 años.