Un grupo de cosmólogos ha estado explorando la posibilidad de que el universo no se expanda hacia afuera, sino que esté contenido dentro de un agujero negro. Esta hipótesis se basa en la similitud entre el Big Bang y los agujeros negros, que comparten características como una singularidad y un horizonte de sucesos. El físico Raj Kumar Pathria y el matemático I. J. Good propusieron en los años setenta que si el radio del universo visible coincide con el de un agujero negro cuya masa fuera igual a la del cosmos, quizá no se trate de una coincidencia. El físico teórico Lee Smolin sugirió que cada agujero negro podría dar origen a un nuevo universo en su interior, con ligeras variaciones en las leyes de la física. La diferencia entre el universo y un agujero negro es el sentido de la flecha, ya que los agujeros negros colapsan hacia adentro, mientras que el universo se expande hacia afuera. Para determinar si el universo es realmente el interior de un agujero negro, se necesitarían señales, como la existencia de una dirección privilegiada o una orientación natural del cosmos. Sin embargo, las observaciones del fondo cósmico de microondas no han encontrado evidencia de ello. A pesar de esto, los físicos como Niayesh Afshordi creen que la hipótesis sigue siendo fascinante y que solo hay que hacer que los detalles funcionen.