Un equipo internacional de científicos liderado por Martin Cordiner ha descubierto evidencia convincente de que el agua de un cometa es sorprendentemente similar a la que se encuentra en los océanos de la Tierra. Utilizando el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), cartografiaron la distribución del agua ordinaria (H2O) y del agua pesada (HDO) en la coma del cometa 12P/Pons-Brooks. La proporción de deuterio a hidrógeno (D/H) en el agua del cometa es prácticamente indistinguible de la de los océanos terrestres, con una medición de (1,71+/- 0,44)x10-4. Esto respalda la idea de que los cometas podrían haber desempeñado un papel crucial en el aporte de agua a la Tierra. Los cometas de tipo Halley, como el 12P/Pons-Brooks, son reliquias congeladas del nacimiento de nuestro Sistema Solar hace 4.500 millones de años. La investigación también confirma el origen de los gases observados, proporcionando una imagen más precisa de la verdadera composición del cometa. Las observaciones fueron posibles gracias a la excepcional sensibilidad y las capacidades únicas de imagen de ALMA.