La noche del 10 de agosto de 2025, una bola de fuego brillante atravesó el cielo del sur y sureste de la Península Ibérica, visible desde Andalucía, Murcia, el sur de Alicante y las Islas Baleares. El objeto, que se movía a 29.000 kilómetros por hora, fue identificado como la cuarta etapa de un cohete chino Jielong-3 lanzado dos días antes desde el Mar Amarillo. El Doctor en Astrofísica José María Madiedo confirmó que el objeto entró en la atmósfera terrestre sobre el Atlántico y atravesó la Península, sin ser un meteorito. La red de detectores del proyecto SMART captó el paso de la bola de fuego desde varias estaciones en la geografía peninsular. La Agencia Espacial Europea estima que hay más de 36.000 objetos mayores de 10 centímetros orbitando la Tierra, y la mayoría son restos inactivos. El momento del avistamiento generó confusión, ya que agosto es temporada alta de Perseidas, pero la realidad resultó ser un fragmento de tecnología humana.