El origen del bipedalismo humano es uno de los grandes debates de la ciencia. Un estudio publicado en Communications Biology sobre un hueso de tobillo de 4,4 millones de años de un Ardipithecus ramidus ha revelado sorprendentes similitudes con los de chimpancés y gorilas modernos. Esto sugiere que los humanos evolucionaron desde un ancestro similar a los simios africanos. El Ardipithecus ramidus vivió hace 4,4 millones de años y mostraba características de homínido, pero combinaba rasgos primitivos con rasgos derivados de los humanos. La morfología del astrágalo se asemeja más al de simios africanos que al de cualquier otro homínido fósil analizado. Esto propone que hacía uso tanto del bipedalismo temprano como de habilidades propias de la vida arbórea. El hallazgo desafía el modelo tradicional de evolución humana y sugiere que los humanos evolucionaron a partir de un ancestro africano especializado en trepar verticalmente y que también tuviera locomoción terrestre plantígrada.