Un microbio marino llamado Prochlorococcus es fundamental para la vida en la Tierra, produciendo oxígeno y alimentando a los ecosistemas. Sin embargo, el cambio climático está poniendo en peligro su supervivencia. Un estudio de la Universidad de Washington encontró que el Prochlorococcus prospera hasta los 28 grados, pero su capacidad se reduce drásticamente al superar los 31 grados. Esto es preocupante, ya que los océanos se están calentando a un ritmo acelerado. Si el Prochlorococcus disminuye, también lo hará el carbono orgánico que alimenta a peces y otros animales marinos, desencadenando un efecto dominó que alcanza tanto a los océanos como a la vida terrestre. Los científicos especulan con un posible reemplazo por otra cianobacteria, la Synechococcus, pero no está claro si cumplirá el mismo papel nutricional. El calentamiento global no solo derrite glaciares o eleva mares, también amenaza a un guardián microscópico que permite la vida tal como la conocemos.