La misión Chang’e-6 de China logró traer a la Tierra muestras directamente desde la cara oculta de la Luna, una región aún poco explorada. Se recolectaron más de cuatro libras de material lunar y se encontraron restos de condrita carbonácea tipo CI, un tipo de meteorito extremadamente rico en agua y compuestos volátiles. Esto representa menos del 1% de los meteoritos que llegan a la Tierra. El análisis de los fragmentos lunares se realizó mediante microscopía avanzada y técnicas de espectrometría de masas, lo que permitió identificar composiciones isotópicas inusuales en fragmentos de olivino. El hallazgo apoya la teoría de que el agua y otros compuestos esenciales para la vida llegaron a planetas y lunas del sistema solar interior a través de impactos de asteroides ricos en agua. Hasta el 30% de las muestras recogidas podrían estar compuestas por este tipo de material exógeno, lo que podría cambiar el enfoque futuro de las misiones lunares. El investigador Lin Mang sugiere que este tipo de descubrimientos permitirá reevaluar la composición de la Luna y repensar cómo se distribuyen los recursos hidratados en el sistema solar interior.