Un experimento en Estados Unidos logró decodificar recuerdos humanos en tiempo real y con gran exactitud. La clave estuvo en el hipocampo y en un algoritmo capaz de interpretar las señales neuronales. El estudio se llevó a cabo con 24 pacientes con epilepsia a quienes ya se les habían implantado electrodos. Los investigadores mostraron imágenes de cinco categorías distintas y pidieron a los voluntarios que las recordaran. Un algoritmo de aprendizaje automático analizó los datos y logró predecir con notable precisión a qué categoría pertenecía el recuerdo. El experimento confirmó que el hipocampo no solo almacena recuerdos, también los clasifica por categorías. La investigación abre una vía para entender la memoria humana a través de la inteligencia artificial y desarrollar prótesis de memoria capaces de restaurar recuerdos en pacientes con Alzheimer o lesiones cerebrales. Sin embargo, plantea dilemas éticos sobre la privacidad del pensamiento.