La galaxia Messier 61 (M61) ha revelado un secreto oculto gracias a la primera imagen de prueba tomada por el telescopio Vera C. Rubin. La imagen muestra una corriente estelar que se extiende desde M61 como una cola de luz fantasmagórica. Esta formación es un rastro que queda cuando una galaxia más grande devora a otra más pequeña. El descubrimiento demuestra que M61 ha tenido un pasado violento y canibalístico en términos galácticos. La corriente estelar sugiere que M61 destruyó o asimiló a una galaxia satélite más pequeña, lo que pudo haber desencadenado una ola de formación estelar. El telescopio Vera C. Rubin está diseñado para realizar un mapeo continuo y profundo del cielo nocturno y ha demostrado su capacidad para observar detalles casi invisibles. El equipo liderado por Aaron Romanowsky anticipa que con las herramientas actuales podrán surgir cientos o incluso miles de descubrimientos similares. La galaxia M61 fue descubierta en 1779 y se encuentra en el Cúmulo de Virgo. La presencia de la corriente estelar cambia completamente la narrativa sobre la formación y evolución de M61.