Un equipo de investigadores de la Universidad de Cambridge ha detectado un comportamiento cuántico inusual en una molécula orgánica conocida como P3TTM. Este hallazgo cambia la manera en que se entiende la conducción eléctrica en materiales no metálicos y podría tener implicaciones directas en el diseño de nuevas celdas solares más eficientes. El equipo construyó una celda solar sencilla utilizando exclusivamente P3TTM y obtuvo un nivel de eficiencia del 98% en la conversión de cargas foto-generadas en corriente eléctrica utilizable. Esto supera por mucho el rendimiento promedio de las actuales celdas solares orgánicas. El diseño tradicional de estas celdas requiere una combinación de donador y aceptor de electrones, lo cual complica el proceso de fabricación y limita su estabilidad. En cambio, un material como el P3TTM podría simplificar significativamente la arquitectura de los dispositivos solares orgánicos, al tiempo que mejora su rendimiento. El físico Sir Richard Friend, autor principal del estudio, sugiere que este tipo de efectos podrían haber estado presentes en otros materiales orgánicos desde hace tiempo, pero no habían sido detectados por falta de atención a sus propiedades cuánticas más sutiles. La implicación más directa de este hallazgo está en el campo de la energía solar de película delgada, donde los materiales orgánicos compiten por ofrecer alternativas ligeras, flexibles y sostenibles a las tradicionales celdas de silicio.