En el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona, se encuentra el CryoZoo, un biobanco que almacena líneas celulares de cientos de especies, muchas de ellas al borde de la extinción. El proyecto, liderado por el biólogo molecular Tomàs Marquès-Bonet, tiene como objetivo preservar la vida de estas especies en caso de que se extingan. El CryoZoo colabora con zoológicos y acuarios europeos para obtener muestras de tejido, que se conservan a -196 °C. Actualmente, el CryoZoo alberga más de 2.000 muestras de casi 300 especies, y ha generado 350 líneas celulares de alta calidad. El objetivo del banco no es tener cuantas más líneas celulares mejor, sino tener las mejores y las más viables. El CryoZoo también tiene aplicaciones inmediatas y revolucionarias para la investigación actual, como el estudio de enfermedades sin dañar a ningún ser vivo.