Renfe está enfrentando un verano complicado con su servicio de AVE debido a varios problemas, incluyendo megaincendios que han obligado a suspender servicios entre Madrid y Galicia. La línea Madrid-Andalucía también ha sido afectada por una avería en una catenaria. Además, la operadora ha tenido que lidiar con el robo de cable de cobre en las vías y problemas técnicos en los trenes Avril. A pesar de estos desafíos, Renfe ha reportado un aumento en la demanda, con 3,5 millones de viajeros en julio, un 4,6% más que en junio. La empresa ha tenido que realizar ajustes en su programación para cubrir la demanda, incluyendo la sustitución de trenes Avril por convoyes serie 103. Los incendios han afectado no solo a la línea Madrid-Galicia, sino también a otros tramos en Castilla-La Mancha, Cataluña, Castilla y León y Extremadura.