La regla del 30-30-30 es una fórmula que ayuda a entender cuándo los elementos juegan en contra de los bomberos y a favor de los incendios forestales. Se basa en tres condiciones: temperatura superior a 30ºC, rachas de viento que exceden los 30 km/h y humedad relativa por debajo del 30%. Esta regla es útil para planificar estrategias de prevención de incendios e informar a la población. Sin embargo, no es el único factor que influye en la propagación de incendios forestales, ya que también hay factores humanos como la negligencia o la intención. Según la Universidad de Chile, la regla del 30-30-30 ofrece una señal de alerta para tomar medidas. En España, el 95% de los incendios forestales se deben a causas humanas, según WWF. Un análisis de Civio encontró que solo el 37% de los incendios forestales entre 2007 y 2016 cumplieron con la regla del 30-30-30. Los expertos destacan que la expansión de un incendio depende de múltiples factores, incluyendo el tipo de vegetación y la topografía.