La agencia espacial rusa, Roscosmos, ha lanzado el cohete Soyuz-2.1b con la misión Bion-M No. 2, que lleva a bordo 75 ratones, más de 1.000 moscas de la fruta, cultivos celulares, microorganismos y semillas de plantas. La misión tiene como objetivo investigar los efectos de la microgravedad y la radiación cósmica en los organismos vivos. Los ratones viajan en un habitáculo especialmente diseñado con sistemas de alimentación, iluminación, ventilación y eliminación de residuos. La misión orbitará la Tierra durante un mes a una altitud que expondrá a los organismos a niveles de radiación cósmica significativamente más altos que los que se experimentan en la Estación Espacial Internacional. Los científicos han dividido a los ratones en tres grupos para comparar los resultados. La misión también transporta 16 tubos de ensayo con simulaciones de polvo y rocas lunares para estudiar cómo la radiación y el vacío del espacio afectan a estos materiales. La investigación tiene implicaciones importantes para la salud de los astronautas que viajen a la Luna o Marte, y también puede tener aplicaciones médicas en la Tierra.