En la llanura de Erbil, se ubica el yacimiento de Kurd Qaburstan, identificado como la posible ubicación de la antigua ciudad de Qabra, que alcanzó su apogeo entre 1800 y 1700 a.C. Se han descubierto varias tablillas cuneiformes y cilindro-sellos en el complejo palaciego, que aportan nuevos datos sobre la burocracia en el norte de Mesopotamia. La conservación de estos materiales es un desafío, ya que comenzaron a deteriorarse al ser expuestas al aire. Gracias a una ayuda de emergencia, se incorporó una conservadora que restauró más de 80 sellos y varias tablillas. El análisis epigráfico confirma el carácter administrativo de las tablillas, que formaban parte de un archivo ligado a un punto de almacenamiento o distribución de productos. La economía de la ciudad dependió de la escritura como instrumento de gestión. Las próximas campañas arqueológicas se centrarán en ampliar las áreas de excavación y aplicar técnicas geofísicas para delinear la planificación urbana completa.