Un nuevo estudio advierte sobre el fenómeno de los 'tornados espaciales', vórtices giratorios de plasma y campos magnéticos que viajan a velocidades demenciales por el espacio. Estos vórtices se forman en el espacio profundo como resultado de colisiones entre tormentas solares más grandes y pueden causar estragos en la Tierra. La investigación revela que estos vórtices no se originan necesariamente en el Sol, sino que pueden nacer espontáneamente en el espacio profundo. Las CME viajan a velocidades de hasta 2.900 kilómetros por segundo y pueden provocar una tormenta geomagnética. La simulación demostró que estas 'cuerdas de flujo' mesoscópicas contienen campos magnéticos de unos 30 nanoTeslas, lo suficientemente fuertes como para desencadenar una tormenta geomagnética significativa. La mejor arma para detectar estos vórtices es una constelación de satélites volando en formación, como la misión SWIFT propuesta por los investigadores.