La NASA ha presentado resultados del análisis del núcleo rocoso 'Sapphire Canyon', recolectado por el rover Perseverance en julio de 2024. El administrador interino de la NASA, Sean Duffy, describe los hallazgos como 'la señal más clara de vida que hemos encontrado en Marte'. La muestra proviene de la roca 'Cheyava Falls' en el valle Neretva, un antiguo cauce fluvial que desembocaba en el cráter Jezero. El análisis inicial sugiere que los rasgos de la muestra podrían tener un origen biológico. El rover utilizó el instrumento SHERLOC para detectar moléculas orgánicas y el espectrómetro PIXL para analizar la distribución de minerales. Los resultados mostraron la presencia de vivianita y greigita, minerales ricos en hierro que suelen formarse como subproducto de reacciones biológicas. Sin embargo, los científicos insisten en la cautela, ya que los mismos minerales podrían haberse generado por procesos geológicos. El programa Mars Sample Return, desarrollado por la NASA y la Agencia Espacial Europea, busca traer la muestra a la Tierra para realizar análisis más sofisticados. El presupuesto para 2026 no incluyó fondos para el programa, pero una comisión de la Cámara de Representantes sugirió asignar 300 millones de dólares. El cráter Jezero, con 45 kilómetros de diámetro, es considerado el lugar más prometedor para buscar rastros de vida debido a su pasado como lago.