Una investigación liderada por Steven Tuck ha revelado que miles de personas escaparon de Pompeya y Herculano durante la erupción del Vesubio en el año 79 d.C. A través de un análisis de datos arqueológicos, epigráficos y geográficos, Tuck ha identificado a decenas de personas que huyeron y reanudaron sus vidas en otras ciudades del Imperio Romano. La investigación sugiere que la erupción no fue tan inmediata como se pensaba, y que hubo un período de hasta 18 horas entre la primera explosión y la llegada de las olas piroclásticas más letales, lo que permitió a muchas personas escapar. Se han encontrado pruebas de la presencia de supervivientes en ciudades como Puteoli, Nola, Cumae y Sorrento, y se cree que algunos incluso regresaron a Pompeya para recuperar objetos de valor. La investigación también ha revelado que los supervivientes llevaron consigo sus creencias y tradiciones, y que algunos incluso adoptaron a huérfanos. De una población estimada de 40.000 personas en la región, solo se han recuperado alrededor de 1.500 restos humanos, lo que sugiere que miles de personas escaparon.