La avispa asiática es una especie invasora que llegó a Europa a principios de este siglo y se ha expandido por el sur de Francia y España. La avispa asiática es atraída por el platanero, cuyas flores son fuentes de néctar para ellas. Cientos de avispas pueden reunirse alrededor de la planta. La avispa asiática no crea nidos, sino que acude asiduamente al platanero para absorber su néctar. Para evitar la presencia de las avispas asiáticas, se puede cortar las flores del platanero o utilizar trampas caseras. La avispa asiática es agresiva cuando se encuentra cerca de su nido y puede causar dolorosas picaduras. Su expansión es un problema ecológico, ya que acaba con las poblaciones de abejas y altera gravemente los ecosistemas. La avispa asiática se puede distinguir por su tórax y abdomen negro con una franja amarilla, y por las puntas de sus patas amarillas.