Un equipo de astrónomos ha detectado un objeto con una masa de alrededor de 1,13 millones de veces la del Sol, situado a miles de millones de años luz de la Tierra. El objeto, que no emite luz, ha sido detectado mediante lente gravitacional, lo que representa una de las detecciones más precisas logradas hasta ahora. El equipo, dirigido por D. M. Powell, utilizó observaciones a 1,7 gigahercios combinando la red estadounidense VLBA y la European VLBI Network (EVN). La resolución angular obtenida permitió reconstruir el mapa de masa con un nivel de detalle inédito. El análisis estadístico alcanzó una significancia de 26 sigmas, un valor excepcional en ciencia. El objeto tiene un radio de 80 pársecs (unos 260 años luz) y una densidad notablemente alta, lo que descarta que se trate de una estructura difusa. Los autores descartan que sea un agujero negro o un cúmulo globular, aunque no se excluye un enano ultracompacto ni un halo oscuro ultradenso.