La tormenta tropical Melissa ha causado estragos en el Caribe, especialmente en República Dominicana y Haití. La ciudad de Santo Domingo amaneció sumergida, con calles convertidas en ríos y cortes generalizados de electricidad. El Gobierno dominicano ha dispuesto el cierre de escuelas, oficinas públicas y comercios no esenciales. La Defensa Civil y los bomberos trabajan sin descanso en rescates y evacuaciones. La tormenta ha dejado al menos tres personas muertas en Haití y un millón de usuarios sin agua en República Dominicana. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos advirtió que Melissa mantiene vientos sostenidos de 75 km/h y podría intensificarse a huracán categoría 4 durante el fin de semana. Los meteorólogos prevén acumulaciones de lluvia de hasta 350 milímetros en Jamaica, Haití y el sur de República Dominicana, lo que podría provocar inundaciones catastróficas y deslizamientos en las zonas montañosas.