El aguacate se originó hace 400.000 años en México y se dispersó gracias a la megafauna del Pleistoceno. Sin embargo, con la extinción de estos animales, el área de distribución del aguacate se redujo. Los humanos intervinieron y comenzaron a cultivar el fruto hace 7.500 años, seleccionando semillas y plantando árboles. Con el tiempo, lograron que las semillas fueran más grandes y las cáscaras más resistentes. La domesticación del aguacate fue vital para las civilizaciones mesoamericanas, como los mayas y aztecas, y hoy en día es una fruta de moda gracias a sus propiedades nutritivas.
Crítica:El artículo es una deliciosa mezcla de historia, ciencia y cultura, que nos hace reflexionar sobre la importancia de la domesticación de plantas y animales en la supervivencia de la humanidad. Aunque el título puede parecer un poco sensacionalista, el contenido está a la altura de las expectativas y nos ofrece una visión fascinante de la evolución del aguacate. ¡Quién hubiera pensado que este fruto tan común tiene una historia tan rica y compleja! ¡Y quién sabe, tal vez en 8.000 años, los humanos habrán domesticado a los robots y estaremos comiendo guacamole hecho por máquinas!