Investigadores del MIT descubrieron que el cerebro procesa lenguas inventadas como el klingon de manera similar a las lenguas naturales. La historia de las lenguas construidas se remonta al siglo XII con la creación de la Lingua Ignota por Hildegard de Bingen. En el siglo XVII, John Wilkins diseñó un lenguaje filosófico para organizar el conocimiento humano. Marc Okrand creó el klingon para Star Trek III en 1985, y David Peterson desarrolló las lenguas de Game of Thrones. Los conlangs pueden ser auxiliares, artísticos o experimentales, y su creación está democratizada gracias a herramientas en línea. La Sociedad de Creación de Lenguajes y plataformas como Duolingo permiten a los usuarios estudiar y crear lenguas construidas. Los emojis también están evolucionando como un lenguaje visual, con respuestas neurológicas similares a la comunicación cara a cara. La investigación sugiere que los conlangs pueden ser personalizados para usuarios individuales y que la comunicación humana es infinitamente maleable y creativa. En 2022, investigadores del MIT estudiaron a 44 personas que hablaban lenguas construidas, incluyendo el esperanto, klingon, Na’vi, Alto Valyrian y Dothraki, y encontraron que las mismas áreas del cerebro se activaban al procesar estas lenguas que al procesar lenguas naturales.