Un estudio publicado en 2025 en la revista Science Advances ha analizado las estalagmitas de la cueva Grutas Tzabnah en Yucatán, México, y ha revelado que el colapso del Imperio maya se debió a una serie de sequías multianuales que afectaron la agricultura y la legitimidad de las élites políticas. El estudio se centró en la estalagmita Tzab06-1, que presenta laminaciones anuales perfectamente visibles, y logró reconstruir una cronología precisa de las lluvias estacionales entre 871 y 1021 d.C. Se identificaron ocho sequías extremas, incluyendo una que duró 13 años, entre 929 y 942 d.C. La investigación concluye que la alternancia entre años secos y húmedos, sin una estacionalidad predecible, resultó devastadora para la sociedad maya. El estudio también analiza la respuesta de diferentes regiones, como Uxmal y Chichén Itzá, y cómo la integración en redes comerciales y la capacidad de recolectar tributos y recursos ayudaron a algunas ciudades a resistir mejor las sequías.