Manel Esteller, catedrático de Genética de la Universidad de Barcelona, considera que vivir 150 años podría ser posible gracias a la biomedicina. El récord de longevidad humano es de 122 años, establecido por Jeanne Calment. Esteller explica que las células no pueden resistir más de 120 años, pero la investigación podría desafiar esta barrera. La clave es no solo vivir más, sino mejor, y las investigaciones se enfocan en ralentizar el desgaste celular y mejorar el metabolismo. En Estados Unidos, se está realizando un ensayo clínico con perros para mejorar su metabolismo y aumentar su esperanza de vida hasta un 30%. Si funciona, podría abrir la puerta a tratamientos capaces de extender décadas la vida útil de los órganos humanos. Esteller es cauto y reconoce que la ciencia no está cerca de la inmortalidad, pero no descarta que vivir 150 años sea posible a largo plazo.