La NASA lanza la misión Escapade para estudiar el clima espacial y la protección magnética alrededor de Marte. La misión utiliza dos satélites ligeros, Azul y Oro, construidos por Rocket Lab y operados por la Universidad de California, Berkeley, con un presupuesto de 80 millones de dólares. El objetivo es medir la interacción entre el viento solar y la magnetosfera marciana, lo que ayudará a planificar operaciones en superficie y en órbita. La misión despegará desde Cabo Cañaveral a bordo del New Glenn de Blue Origin el 9 de noviembre. Los datos obtenidos serán cruciales para entender el entorno electromagnético que rodeará a los astronautas en futuras misiones tripuladas a Marte. La misión Escapade es un paso clave para responder preguntas que la exploración tripulada no puede ignorar y prepara el terreno para futuras misiones humanas a Marte.