En Tíjola, Almería, se está llevando a cabo un proyecto de 14 hectáreas de olivo en régimen intensivo de regadío, lo que resulta inusual debido al balance hídrico negativo de la zona. La Coordinadora Ecologista Almeriense ha denunciado esta iniciativa, que se suma a la tendencia de los productores de olivo de pasar del secano al regadío debido a la falta de rentabilidad. En Andalucía, por ejemplo, se han obtenido buenas cosechas con 400mm anuales, pero en 2023 hubo zonas que no recibieron ni 200mm, lo que supuso una catástrofe. La empresa SAT Olisur, que lleva años trabajando en la zona, está detrás de este proyecto, que plantea dudas sobre el impacto ambiental y la disponibilidad de agua. El caso de SAT Olisur es complejo, ya que se trata de una empresa que intenta sobrevivir en una zona con recursos limitados, pero no todos los casos son así, y el extractivismo agrario es un problema creciente en la región.