La concentración de CO2 en la atmósfera ha alcanzado un nivel récord de 423,9 partes por millón (ppm) en 2024, según la Organización Meteorológica Mundial. Esto supone un incremento sin precedentes de 3,5 ppm en un solo año, el mayor desde que comenzaron las mediciones modernas en 1957. Las emisiones de gases provocadas por los humanos, los incendios forestales y el agotamiento de los ecosistemas han contribuido a este aumento. El umbral de seguridad de 350 ppm ha sido superado con creces. La situación se está convirtiendo en un círculo vicioso, ya que las emisiones continuas de CO2 siguen inyectando gases a la atmósfera, mientras que el océano y los bosques, que absorben la mitad de ese CO2, dan muestras de estar agotados y han retenido menos. La secretaria general adjunta de la OMM, Ko Barret, destaca que reducir las emisiones es esencial para el clima, la seguridad de las economías y el bienestar de las comunidades. La última vez que hubo una concentración de CO2 similar fue hace unos tres millones de años, cuando la temperatura global del planeta era entre 2,5ºC y 4ºC más alta que antes de la época industrial y el nivel del mar era al menos 4,8 metros mayor que en la actualidad.