La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) volvió a cometer un error al rebajar la alerta roja a naranja en Alicante justo antes de que se desatara el caos en Pilar de la Horadada, donde cayeron 150 litros por metro cuadrado en apenas unas horas, dejando calles inundadas, la AP-7 cortada y 72 personas evacuadas en plena madrugada. El presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, visitó la zona y expresó su sorpresa por el fallo de las previsiones. La historia recuerda a la dana del 29 de octubre, cuando otro error de previsión dejó a buena parte de la provincia desprotegida ante el diluvio. La normalidad ha regresado, pero las imágenes del barranco desbordado, coches bloqueados y calles convertidas en ríos han vuelto a poner en entredicho la eficacia del sistema de la AEMET. El alcalde de Pilar de la Horadada agradeció la rápida actuación de los equipos de emergencia, pero criticó a la Confederación Hidrográfica del Segura por impedir limpiar el cauce del Río Seco, que terminó colapsado por cañas y maleza. La AEMET se queda sin excusas y el Consell promete revisar los protocolos.