La Universidad Rice ha publicado un estudio en Science Advances que sugiere que Júpiter, el planeta más grande del sistema solar, jugó un papel crucial en la formación de la Tierra y otros planetas. Según el estudio, el crecimiento temprano de Júpiter creó ondas gravitacionales que esculpieron la estructura del disco de formación planetaria, lo que determinó dónde y cuándo surgieron los demás mundos. Los investigadores, liderados por André Izidoro y Baibhav Srivastava, utilizaron simulaciones hidrodinámicas para mostrar que la gravedad de Júpiter generó ondas que atraparon partículas y evitaron que cayeran hacia el centro del sistema. Esto creó anillos y vacíos que permitieron la formación de planetesimales, los bloques iniciales de los planetas. El estudio también sugiere que Júpiter abrió un hueco en el disco de gas y bloqueó el flujo de materiales hacia el interior, lo que preservó las diferencias isotópicas entre las zonas del sistema solar y evitó que los planetas jóvenes cayeran hacia el Sol. Los meteoritos que llegan a la Tierra, como las condritas, contienen polvo solar primitivo y pequeñas gotas fundidas llamadas cóndrulos, que registran la historia química del disco donde nació el Sol. El estudio encuentra paralelos con observaciones modernas del telescopio ALMA, en Chile, que ha detectado discos de formación planetaria con anillos y huecos similares a los que Júpiter habría tallado hace 4.500 millones de años.